“La mayor diferencia empresarial entre China y España podría estar en la tolerancia al riesgo empresarial”

dav

 

La revista Ingeniería Industrial entrevista a Francisco Lin, ingeniero industrial en China.

Original de Sevilla, es ingeniero industrial por la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de la Universidad de Sevilla. Inicia su experiencia laboral en Azcatec, donde ejerció durante dos años. En 2015, tras pasar por China Build Enterprise Unite Group, en la que estuvo apenas unos meses, comenzó a trabajar como key account manager en SP-Berner, una empresa valenciana con sede en China.

¿Por qué decidió estudiar Ingeniería Industrial?

Por prestigio de la profesión y por vocación científica. Siempre he buscado ser diferente a mi entorno y me gusta la ciencia. Además, me abría puertas a más segmentos del mercado que otras carreras, por aquel entonces.

¿Dónde trabaja en la actualidad?

En Sp-Berner, una empresa valenciana del sector de inyección de plásticos que opera en todo el mundo, ejerciendo como key account manager. Mi labor profesional se centra en gestionar las relaciones entre los diferentes clientes y mi compañía.

¿Cuáles son las mayores diferencias entre España y China en el terreno de la Ingeniería Industrial?

La Ingeniería Industrial en China es una opción técnica más entre las todas las carreras del país. En China está mucho más especializada y es más específica que la Ingeniería Industrial española, que aún conserva un alto grado de componente científico. En China, nuestra especialidad está claramente diferenciada de las carreras científicas y está más enfocada a lo puramente técnico. Esto supone que el rango de actuación de la Ingeniería Industrial en China es mucho menor que su oficio homónimo en España.

¿Y desde el punto de vista empresarial?

Hay que entender que España viene de uno de los peores períodos de crisis económica de su historia. Esto, sin duda, ha afectado al carácter de muchos empresarios españoles, volviéndolos más conservadores. Los empresarios chinos, por el contrario, vienen de la época de mayor expansión económica conocida por la humanidad y, en general, son mucho más ambiciosos en sus proyectos y planteamientos. Otra diferencia sustancial desde el punto de vista empresarial, es la falta de internacionalización del empresariado español en comparación al chino. España debería estar mucho más presente en todos los mercados mundiales, pero por diversas razones ha ido siempre a la zaga de sus congéneres europeos como Italia, Francia, Alemania o incluso Portugal. La mayor diferencia desde la visión empresarial entre un país y otro puede estar en la tolerancia al riesgo empresarial

¿Los acontecimientos económicos en China están frenando las inversiones españolas?

No. El auge de inversiones de capital español en China ya se frenó varios años atrás y fue más por la explosión de la burbuja inmobiliaria en España que por los propios acontecimientos en China. De cualquier forma, la economía china se encuentra ya en una fase determinante de cambio de modelo. Las inversiones españolas que tradicionalmente se han venido haciendo en China han sido, por ejemplo, la industria manufacturera o el sector industrial, cuyos productos luego se reimportaban a España para alimentar el boom inmobiliario. Esto ya no entra dentro de los planes estratégicos de desarrollo del país. Otros capitales, como el alemán, japonés o británico, seguirán aumentando sus inversiones en China conforme el nuevo modelo de crecimiento del país se asiente, puesto que sus productos de alto valor añadido serán los objetivos prioritarios para esta nueva fase de crecimiento. El grado de competitividad del empresariado español será el que determine su inversión y su cuota en el mercado chino.

¿Qué es lo mejor y lo peor de China?

Lo que más me gusta es su dinamismo económico actual y sus profundas raíces históricas. Lo que menos, proveniente paradójicamente de ese dinamismo económico, es el alto grado de materialismo y el desigual reparto de riquezas. Lo que por un lado cubre, por el otro se está perdiendo.

¿Conoce cómo es la legislación referente a los autónomos en China?

Es similar a la española en muchos aspectos, pero diferente en otros, especialmente en los temas relacionados con los oficios como los ingenieros, los notarios o los abogados. En China no se concibe esta particularización de oficios relacionados de una u otra manera con la legislación civil, por lo que todo está mucho más centralizado y no puede haber autónomos en estos sectores. Por lo demás, no hay grandes diferencias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *