Manuel Moreu: «Si Europa ha apostado por una reducción de las emisiones y grava su industria con las tarifas renovables, estamos potenciando la industria china o americana y cerrando la nuestra»

La revista Ingeniería Industrial entrevista a Manuel Moreu Munaiz, presidente del Instituto de la Ingeniería de España.

Fotografía Manuel MoreuNacido en Pontevedra en octubre de 1953, es ingeniero naval por la ETSIN de Madrid, máster en Ingeniería Oceánica por el Instituto Tecnológico de Massachusetts y doctor Ingeniero por la Universidad Politécnica de Madrid. Fue docente en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y actualmente es profesor de la ETSIN y en los másteres Petróleo de Repsol y Marítimo en IME-Comillas.

Funda Seaplace, una ingeniería especializada en proyectos de hidrocarburos offshore y en unidades de perforación, entre otros servicios. Por su parte, con la creación de H. I. Ingeniería y Proyectos y Howard, participa en iniciativas de software y hardward en proyectos de I+D nacionales y europeos. En 2006 es elegido decano del Colegio Oficial de Ingenieros Navales y Oceánicos de España y en 2009 ocupa la vicepresidencia de la UPCI. Ya en marzo de 2012 es nombrado presidente del Instituto de la Ingeniería en España.

¿Qué es el Instituto de Ingeniería y a quiénes agrupa?

El Instituto de la Ingeniería de España es una federación de las nueve asociaciones de Ingeniería con atribuciones:
aeronáuticos, agrónomos, caminos, industriales, ICAI, minas, montes, navales y telecomunicaciones. Antes también estuvieron los ingenieros de Defensa. Las asociaciones, a diferencia de los colegios, tienen un carácter privado y el IIE representa a la Ingeniería ante la sociedad.

El IIE representa a más de 100.000 ingenieros, ¿cuáles han sido los pilares desde su creación en 1905?

Mucho ha cambiado la Ingeniería desde 1905, donde todavía prevalecían los estudios de raíz militar y los ingenieros eran una élite. España a principios del siglo XX era una nación a la cola de Europa en todo y hoy estamos al nivel de los primeros países, a excepción de nuestras inaceptables tasas de paro. Sin duda ha sido  el trabajo de varias generaciones de ingenieros, ingenierías y empresas las responsables de donde nos encontramos. Desde su fundación, los objetivos del IIE son la seguridad, progreso y bienestar de la sociedad.

¿Qué aspectos comunes poseen con otras agrupaciones?

Dentro de la Ingeniería de ciclo largo tenemos que referirnos a la UPCI (Unión Profesional de Colegios de Ingeniería) presidida por Don Carlos del Álamo Jiménez, con quienes tenemos una colaboración estrechísima. En el ámbito europeo formamos parte de FEANI, donde un ingeniero de Minas, Don Rafael Fernández Aller, ha ocupado la presidencia hasta hace poco, y de CLAIU, organización de Ingenierías de ciclo largo, presididas por el ingeniero industrial Don Alejandro Marín. En el ámbito mundial formamos parte de FMOI, con dos recientes presidencias; el ingeniero de Caminos Don José Medem San Juan y la ingeniero de Telecomunicaciones Doña María Jesús Prieto Laffargue, que fue presidenta del IIE. Por último, somos invitados de UPADI, que representa a los Ingenieros del continente americano. El ciclo corto de Ingeniería está representado por INITE, con quienes participamos ante FEANI.

¿Qué metas más importantes se han conseguido?

Durante mi etapa mencionaría el acuerdo con ANECA para la puesta en marcha conjunta del sistema de acreditación EUR-ACE para los estudios de Ingeniería. Se trata de un sistema de calidad, similar al americano ABET, donde se evalúa el plan de estudios, el profesorado, los laboratorios y otros medios, el nivel de conocimiento y la empleabilidad. Nuestra presencia en EUR-ACE recalca la necesidad de profesionales capaces de enseñar las materias troncales y las de diseño, proyecto, fabricación o mantenimiento.

Además, creo necesaria la realización de un congreso internacional de Ingeniería en España, enfocado al mercado americano y africano, donde podemos ser de gran utilidad. La organización de esta meta corresponderá a mi sucesor.

El IIE contribuye a fomentar el acceso al empleo como, por ejemplo, con la Feria Virtual del Empleo. ¿Qué balance hace de la última edición?

Hace poco me preguntaban si los ingenieros teníamos que emigrar. Mi respuesta fue que los ingenieros podíamos emigrar, porque nuestro trabajo era valorado mundialmente. Trabajar fuera siempre se ha considerado un plus en la Ingeniería y los ingenieros podían regresar. Ahora tenemos el reto de potenciar la industria y, si tenemos éxito, los que quieran podrán regresar. La IV Feria Virtual del Empleo recogió más de 3.500 currículos con 25 empresas participantes
que solicitaron más de 100 puestos de trabajo. Hubo 18.500 visitas. Números importantísimos pero que, sin duda, tienen que ir a más en el futuro.

En cuanto a la homologación de títulos, ¿de qué manera repercute esta situación?

Es una injusticia de siete años que confiamos se resuelva rápidamente con el Real Decreto de equivalencias y unos trámites administrativos posteriores que, en el caso de nuestra Ingeniería, deben ser rápidos. Hay pérdidas cuantificables y otras que no lo son.

¿Cuáles son los principales problemas de la Ingeniería española?

Nuestra interpretación de Bolonia no ha sido nada buena, diría que especialmente mala para la Ingeniería. Las políticas de desregularización han dejado un sistema inseguro y asimétrico. Es necesario retomar el modelo de los visados y llegar a acuerdos con las organizaciones de Ingeniería europeas para permitir una auténtica permeabilidad del mercado. La Ley de Colegios y Servicios Profesionales en estudio y una posible Ley de la Ingeniería deberán poder ayudar.

¿Cómo se lucha contra ello desde el IIE?

Desde el IIE, y en estrecha colaboración con la UPCI, estamos trabajando en los ministerios del ramo, Economía y Educación, para conseguir las mejores leyes y normas. La presencia en la sociedad a través de la prensa es clave y exige estar disponible para las consultas.

¿Qué acciones cree que son las más idóneas en materia energética para lograr un equilibrio entre sostenibilidad y crecimiento?

La atmósfera es lo más global que existe, mucho más que el mar. Si Europa ha apostado por una reducción de las emisiones y grava su industria con las tarifas renovables, estamos potenciando la industria china o americana y cerrando la nuestra, por lo que perdemos nosotros y la atmósfera. Europa y nosotros en mayor medida tenemos que revitalizar, renacer, fortalecer, o como queramos llamarlo, la industria y la producción, y para ello tenemos que mimarla y dejar que crezca, evitando procesos interminables de permisos o costes indebidos. Medidas como la prohibición de Fracking es de las cosas que no debemos hacer, sino todo lo contrario.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *